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El nuevo Decreto y la Cédula de Habitabilidad

el Nuevo Decreto y la Cédula de HabitabilidadCómo afectará el nuevo decreto que está ultimando la Generalitat al procedimiento de otorgamiento de Cédulas de Habitabilidad de segunda ocupación? Parece ser que se suavizarán las condiciones para obtener las Cédulas de Habitabilidad.

La Generalitat está elaborando un nuevo decreto de habitabilidad, ahora en exposición pública, con el que pretende flexibilizar la distribución de los pisos y adecuarlos a las nuevas necesidades sociales y también a las del sector de la construcción, en claro retroceso. Una de las primeras conclusiones de la norma es el mantenimiento de la superficie mínima de las viviendas en 40 metros cuadrados, al tiempo que se reducen las dimensiones de las habitaciones. Así, las dependencias dobles pasarán de tener un mínimo de diez metros a sólo ocho y, en el caso de las individuales, de ocho a seis metros cuadrados.

Los espacios más reducidos, pensados para los nuevos modelos de familia, ganan terreno. Sólo en Barcelona, las familias monoparentales son la modalidad de hogar más extendida, formada en su mayor parte por mujeres. Superan a los hogares formados por parejas sin hijos.

La superficie mínima de los 40 metros cuadrados la impuso el anterior Govern tripartito en el 2009. En principio, la voluntad del actual Govern es mantener esta dimensión, aunque el secretario de Habitatge i Millora Urbana, Carles Sala, explica que se está estudiando una alegación de la Federació de Municipis de Catalunya para reducir el tamaño mínimo a los 36 metros cuadrados, una superficie que está aceptada por el Plan General Metropolitano.

Otra de las novedades que introducirá la futura normativa tiene relación con la concesión de cédulas de habitabilidad. Sala explica que en el caso de las viviendas nuevas la vigencia pasará de los 15 a los 25 años. “Consideramos que con la evolución de los materiales empleados en su construcción y los requisitos del Código Técnico de Edificación, mucho se debería deteriorar un piso para perder la habitabilidad en 25 años”, sentencia.

Pero, sin duda, una cuestión que sacará del apuro a miles de ciudadanos, según explica Enrique Vendrell, presidente del Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida, es la posibilidad de que viviendas afectadas por planes urbanísticos que no se hayan consolidado puedan obtener dicho documento, sin que esto suponga ningún reconocimiento de su legalidad. “A partir de ahora se tendrá en cuenta la habitabilidad del piso, si está en buenas condiciones para que alguien pueda vivir en él”, dice Vendrell.

En este contexto, considera que este logro es muy importante respecto a la anterior norma, que se mostraba inflexible y exigía cuestiones que iban más allá de la habitabilidad del propio edificio para obtener la cédula, un documento sin el que no se pueden hacer obras de rehabilitación, vender, alquilar o contratar suministros básicos.

En su opinión, estas restricciones “excesivas” han provocado un incremento de infraviviendas. Pisos en los que no se ha podido ni hacer reformas y que se han acabado alquilando de forma ilegal porque no han podido tener salida de otra forma.

A modo de ejemplo, explica el caso de los denominados pisos de portera, muy típicos en el Eixample. “Cada edificio dispone de una limitación urbanística sobre el número de pisos que puede tener. Si es de 25, no puede haber más viviendas. Para legalizar un piso de portera es necesario pedir una licencia al Ayuntamiento e iniciar una farragosa burocracia”, apunta. A partir de ahora, si está en buenas condiciones, sólo se tendrá que pedir la cédula.

Fuente: lavanguardia.com (Vida | 27/04/2012 – 00:00h)

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Javier Luna Corento Arquitecto 2.0 Javier Luna Corento

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